
Tu también naciste para vivir
Pedro Betancourt Hernandez

Tú también naciste para vivir es una obra profundamente transformadora que combina ciencia, espiritualidad, experiencia personal y una sensibilidad extraordinaria para explicar lo que muchos viven en silencio: la ansiedad.
Durante años, el autor experimentó síntomas que lo llevaron al límite: ataques de pánico, falta de aire, desrealización, miedo a morir, insomnio, tensión muscular, agotamiento emocional y una desconexión interna que parecía imposible de revertir. Después de recorrer consultorios, terapias y métodos de control, descubrió que nada cambiaba realmente hasta que comenzó a mirar adentro: a respirar, a sentir, a observar su mente y a escuchar la verdadera raíz del dolor.
Este libro te guía paso a paso a comprender:
✔ Cómo funciona la ansiedad desde la neurobiología: la amígdala, el hipocampo, la corteza prefrontal y el nervio vago.
✔ Qué ocurre en tu cuerpo durante un ataque de pánico y cómo atravesarlo sin miedo.
✔ Cuáles son los síntomas más comunes y cómo interpretarlos sin entrar en pánico.
✔ Por qué la mente miente, por qué el cuerpo habla y cómo la conciencia puede sanar.
✔ Qué son los samskaras o impresiones energéticas que guardas desde la infancia y cómo liberarlas.
✔ Cómo influye tu respiración, tus emociones reprimidas y tu narrativa interna.
✔ Cómo regresar a ti, aunque parezca que te has perdido.
Entre estas páginas también habita una presencia luminosa: Chiki, su perrita, cuyo amor incondicional se vuelve un símbolo de refugio, calma y acompañamiento. Su mirada dulce y silenciosa se convierte en un recordatorio de que incluso en los días más oscuros, la vida sigue latiendo.
Este libro no es solo teoría ni solo testimonio:
Es una guía emocional y espiritual.
Es una mano extendida.
Es una luz para quienes sienten que la ansiedad les robó la vida.
Tú también naciste para vivir te ayudará a comprender tu mente, a regular tu sistema nervioso, a sanar tu historia y a reconciliarte con el milagro de existir. Es una invitación a volver a la paz interior, a respirar más profundo, a vivir más presente y a recordar, con amor, que nunca estuviste roto… solo estabas saturado.